Viajes

Antes de recorrer el mundo, queríamos conocer nuestra propia casa.

Nuestra meta siempre ha sido viajar.

La pregunta era cómo hacerlo y dónde empezar.

Desde el principio tuvimos claro que queríamos hacerlo sobre ruedas. Queríamos tener nuestro propio vehículo, nuestro hogar rodante y la libertad de poder decidir hacia dónde ir.

Pero mientras camperizábamos nuestro autobús nos dimos cuenta de algo: no podíamos esperar a que Kökö estuviera listo para empezar a vivir nuestro sueño.

Algo teníamos que hacer.

Claro, también había una realidad que no podíamos ignorar. Si comenzábamos a viajar lejos, entre vuelos, hoteles, comidas, transporte y todo lo que implica viajar, probablemente terminaríamos gastando buena parte del presupuesto que necesitábamos para convertir nuestro autobús en nuestro hogar.

Y entonces nos hicimos una pregunta:

¿Por qué ir tan lejos?

Vivimos en uno de los destinos turísticos más increíbles del mundo.

Costa Rica es un pequeño país lleno de biodiversidad, volcanes, montañas, bosques, ríos, cascadas, playas y pueblos con una enorme riqueza cultural. Tenemos lugares que personas de todo el mundo sueñan con visitar.
Y pensamos que sería un poco triste hablar algún día con viajeros de otros países sobre los lugares increíbles que habíamos conocido alrededor del mundo… sin haber conocido realmente nuestro propio país.

Así que decidimos empezar por casa.

El primer paso: descubrir Costa Rica

Nuestro primer viaje nos llevó hasta el Volcán Arenal.

Un volcán de cono casi perfecto que, aunque permanece en aparente calma desde 2010, sigue siendo uno de los grandes protagonistas del paisaje costarricense.

A su alrededor encontramos todo eso que hace especial a Costa Rica: naturaleza por todas partes, aguas termales, hoteles y resorts, aventura y, por supuesto, un pueblo acogedor que nos hizo sentir como en casa.

Y aquello fue apenas el comienzo.

También nos propusimos conquistar la cima de Costa Rica y llegamos hasta el Cerro Chirripó.

Subir el Chirripó fue mucho más que llegar a la cima más alta del país. Fueron kilómetros de esfuerzo, cansancio, paisajes increíbles y momentos que nos recordaron por qué nos gusta tanto salir de nuestra zona de confort.

Desde entonces hemos seguido recorriendo diferentes rincones de Costa Rica.

Hemos visitado pueblos, pequeños emprendimientos, cascadas, montañas, parques, playas y lugares que muchas veces están ahí, a pocas horas de nuestra casa, esperando a que alguien decida descubrirlos.

Y en ese proceso hemos aprendido algo que quizás debería ser más obvio:

“A veces no necesitamos viajar miles de kilómetros para encontrar lugares extraordinarios. Solo necesitamos aprender a mirar de nuevo lo que siempre hemos tenido cerca“…

Nos acostumbramos a vivir rodeados de tanta belleza que olvidamos lo extraordinaria que puede parecerle a alguien que viene desde el otro lado del mundo.

Por eso, mientras seguimos trabajando en nuestro sueño de convertir Kökö en nuestro hogar sobre ruedas y algún día comenzar a recorrer el mundo, queremos aprovechar este tiempo para conocer mucho más de la tierra que nos vio nacer.

Porque nuestro viaje por el mundo todavía no ha comenzado.

Pero nuestra aventura ya empezó.

Y antes de contarle al mundo todo lo que vayamos descubriendo en el camino, queremos asegurarnos de conocer bien nuestro propio pedacito de él.

Costa Rica es nuestro primer destino… Y apenas estamos comenzando.